jueves, 17 de febrero de 2011

AMAR TU TRABAJO

En mi perfil pongo que mi profesion es esposa y madre, y mi trabajo está, tanto en mi casa como en el Colegio Nelva, y el motivo de tal afirmación es el siguiente. Trabajo en mi casa, como esposa de mi marido, intentando servirle en la medida de lo que puedo o en la que me lo permiten mis limitaciones; también como madre de mis dos hijas, que son dos soles, y como anteriormente mencioné, me sacan cada día de la comodidad que quisiera tener las 24 horas del día. Hasta ahí algo entendible. Pero es que, en mi actual trabajo, en el que estoy desde el pasado Octubre de 2010, también considero que mi papel es de madre. Trabajo en el comedor del colegio de mi hija, que a su vez tambíén fué el colegio de mi infancia y adolescencia. De todos los que he tenido en mi vida, que han sido variados, considero que este es el trabajo que más me gusta, y con el que más disfruto, ya que me encantan los niños, siempre me ha encantado todo lo relacionado con ellos, y poder trabajar en algo como esto es algo que cada día me realiza muchísimo. Tambien digo, a pesar de trabajar en un comedor, que mi trabajo es de madre porque intento cada día tratarlos a todos y cada uno de ellos, niños de 3, 4, y 5 años, como si fueran mis propios hijos. Les felicito cuando se comen toda la comida, les escucho cuando quieren contarme algo, me río con ellos y hasta a algunos les tengo cariño y les doy besos y abrazos. Lógicamente cuando no se portan tan bien, les corrijo e intento que lo hagan mejor la próxima vez. Tengo que admitir que hay veces que, como cualquier hijo, me sacan de mis casillas y se pueden llevar algún grito, pero sería perfecta si en todo momento permaneciera impasible y con la sonrisa en la boca, porque en ocasiones, y más los niños de ahora que saben latín, son verdaderos "einsteins", en el arte de darte la vuelta para solo comer lo que les gusta, o estar jugando a todas horas. Me imagino que ellos también notan que yo estoy muy a gusto allí porque en muy a menudo se da la situación de estar 20 ó 30 niños llamándome, y la verdad, me encanta. Pienso que para trabajar con niños hay que tener verdadera y convencida vocación.

Todo esto lo digo porque hace unas semanas tropecé con una frase de Confucio que define muy bien lo que he contado, y me parece una gran verdad:
"Elige un trabajo que ames y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida".

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