He sido una de las 2500 seleccionadas para un proyecto de investigación de marketing, que organiza una página www.bopki.es que hace estudios sobre productos, dándolos a probar a la gente, para que sea la propia persona la que de su opinión. En este caso, el producto son bombones Suchard. Si, Suchard, los del turrón de chocolate, el de toda la vida. Pues han sacado unos bombones, que sinceramente, están de muerte.
Para mí, toda la vida, Suchard ha sido sinónimo de el mejor turrón de chocolate. La Navidad, sobre todo desde la niñez, siempre tenía presente el turrón de chocolate Suchard, y no lo digo por peloteo, sino porque es cierto.
Comer un bombón de Suchard, es una mezcla de dulzura, nostalgia, y exquisitez. Lo puedes morder y sientes chasquear su cobertura crujiente, que es lo que más recuerda al turrón, ya que igualmente lleva arroz inflado. Más adentro, te invade un aterciopelado relleno, tan cremoso, que sientes que se deshace en tu boca.
La envoltura de los bombones es dorada, a mi me recordó a la de los caramelos Werther´s Original. Y la presentación es una caja que lleva 187 gramos, con un práctico y original dispensador.
Hoy he estado en Carrefour y la verdad me ha costado encontrarlos. La presentación que tiene, que no es tan espectacular como otras, como la de los Ferrero Rocher, Lindt, u otras marcas que estaban en un lugar más visible. Sinceramente, pienso que estaban un poco escondidos. Aunque el precio está genial, 3,99 €
Tengo que decir, que mi marido se ha hinchado a comer bombones, hasta hartarse, y mis hijas, auténticas amantes del chocolate, también han comido muchos. A ambos les han encantado estos bombones, una prueba es que cuando le hice esta foto a Carolina, no aguantaba, se lo quería comer YA.
El eslogan de Suchard es: Hecho con tus sueños. Y yo pienso que el eslogan que define a estos bombones es: Hecho con tus recuerdos.

